Las personas locas creen que la gente hace ciertas cosas para volverlas locas, algo así como delirio de persecusión.
Se recluyen en su burbuja, donde todo es calmo, nadie puede hacerles daño.
De pronto, una llamada, una visita, una mirada y un beso.
Pero todo eso tuvo una intención: la intención de volverlos locos. Alguien de forma macabra y deliberada ha decidido volverlos loco con una llamada, con una visita, con una mirada, con un beso. Lo peor es que esa persona los conoce tan bien que sabe exactamente cómo hacerlo, cómo hacerle daño, cómo volverlo loco.
La verdad es que nada de esto es cierto, que el otro nunca tuvo la intención de hacerle daño, que no lo conocía a fondo cómo para saber cómo volverlos locos... pero así es la vida de quienes sufren delirio de persecusión... pobre de ellos... por suerte, de esto yo no tengo nada.
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