Una iglesia puede ser para algunos aburrida, a otros los sobrecogerá y para otros las iglesias vienen con miedos incluidos.
Mi casa, la U, mi Santiago, mi Mirasol e incluso mi Metro viene con algo incluido.
Pero esas emociones que tienen los lugares no son permanentes, pueden cambiar! para lo que se necesita tiempo... Y derrepente me doy cuenta que al final siempre estamos esperando...
Mi Santiago tuvo una vez una nostalgia enorme, ahora es el poder. Yo y mi ciudad, con seguridad y casi creyéndome la muerte camino por mi Santiago, sabiendo ahora que yo lo controlo.
Mi Mirasol... uff ese ha cambiado como loco... desde la diversión máxima al aburrimiento extremo, desde la libertad hasta la verguenza.
Pero no estoy hablando que en un momento me haya sentido así. Si no que el sólo hecho de estar el algún lugar te envuelve en un sentimiento, del cual claramente puedes esconderte, pero suele encontrarte y te atrapa...
Tiempo y fuerza.
Mi Universidad. Mi U ha sido casi siempre el mejor lugar. Ése sí que ha sido un lugar al que me he sentido perteneciente. Hecha a la medida para mí. Pero hoy en un nuevo primer día de clases, la Universidad me envolvió en un sentimiento tal vez.. tal vez demasiado perteneciente. Como si hubiera dejado las cosas ahí en pause en los pasillos, en el pasto, las canchas... y al volver... todo vuelve a mí.
Será tal vez que soy yo la que llena los lugares de sentimientos y después cuando vuelvo a ellos me están esperando.
¿Y la gente de Concepción? ¿qué sentimientos dejaron guardados en su ciudad? ¿Podrán esos dos minutos borrar todos esos sentiemientos? ¿Desde dónde reconstruirán desde sus sentimientos anteriores a esos dos minutos, de los sentimientos de los dos minutos o desde aquellos que surgieron después? Mescolanza de todos probablemente, pero igual creo que hay unos más fuertes que otros...
Entonces no me toca más que reconstruir mis lugares y se repite la gran pregunta ¿desde dónde reconstruiré? Un mágico 2010 era el lema de este año! que de mágico ha tenido bien poco. Pero después de aquellos dos minutos no queda más que hacer magia.
Así como los lugares de ciertos sentimientos, también se pueden llenar de otros... Cambia, todo cambia.
ResponderEliminarFuerza y paciencia.
Ya verás como cada lugar que pisas se llena de magia... Como dos minutos cambiaron el termino de las vacaciones, llegaran dos minutos que transforme todo en magia, ya verás.
Te quiero, Chica.