domingo, 25 de octubre de 2009

Ampolletas

Mucho tiempo sin escribir y justo cuando debería estar estudiando se me ocurren quinientos mil temas para escribir, no mentira! no tantos!
Hoy pasaron dos cosas:
cortaron la luz
recibí un mensaje que yo misma había enviado hace un par de años.

Respecto al corte de luz (que era programado) qué onda la dependencia! es que el silencio de ultratumba ni siquiera me dajaba estudiar... tanto silencio que en vez de estudiar, me quedé dormida... toda la tarde hasta que volvió la luz y me despertó con sus estrépitos (radio encendida desde la mañana a todo volumen) Ahora desde mi pieza escucho la tele de mi mamá, la de mi hermana, la música del computador, la lavadora funcionando... qué hubiese sido de nuestras vidas sin Edison? dormiríamos 20 horas al día ante tanto silencio? Y claro, nunca nadie piensa: yo soy adicta a la luz eléctrica. Pues sí, lo soy. La música ambiental de la hora de almuerzo, la tele de distracción, la lavadora ocupandose de mi ropa, el refrigerador para tomar bebida heladita, el computador para comunicarme con el mundo... En fin, mis dependencias suman y siguen en una gran lista de chocolate, cocacola, pololo, cigarro y ahora pa rematarla! la electricidad :-S
pareciera que mientras más evolucionamos, más dependientes nos volvemos. Hace pocos años la electricidad era un lujo, y aún lo es para algunas personas, y yo por mi parte, sintiendo dependecia de ella!

Respecto al segundo tema: el mensaje enviado hace años por mí, que acabo de recibir... Me imaginé a mí misma lanzando al mar una botella con un mensaje y años después, caminando por la playa encontrarla ahí de nuevo. Esta botella fue leida en su oportunidad y ahora es como si esa misma persona me la hubiese devuelto... Su reacción, mi reacción, casi las mismas. Las circunstancias, completamente distintas, aunque el mar y la botella sigan siendo los mismos. ¿Qué siginifica esto? ¿Por qué el mensaje vuelve a mí? Las ideas de tropezar con la misma piedra y, sobre todo, que la "vida es redondita" me inundan. No tengo idea cómo seguiré con esto... en una de esas la opción es quemar el mensajito y romper la botella... o tirarla de vuelta? o cambiar el mensaje!!! No sé que hacer...

Parece que la falta de ampolletitas luminosas también se da en mi cabeza.

2 comentarios:

  1. "es una adiccion no reconocida...que no se asume hasta que falta"
    Giani

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  2. Me gustó la frase de Giani, se me ocurren al menos 4 aspectos en los cuales aplicar esa frase en mi vida...

    Ampolletas. Sí, bueno, yo también tengo mis problemas con ellas:

    O las tengo todas encendidas y mi vida es un reloj exacto y preciso...

    O las tengo todas apagadas y me ando tropezando, haciendo tonteras...

    O las tengo todas encendidas EXCEPTO AQUELLA y es un parto...

    Y para variar, siempre, siempre, cada vez que estoy encendiendo las ampolletas...

    llega la botella con el mensaje.

    Porque ¡oh sí! A mí también me llegan de aquellas. Yo les cambio el mensaje, lo vuelvo en positivo =) Y las devuelvo. Al mismo remitente, por el mismo mar.

    Me parece que es lo más justo.

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